
Los intentos de ISIS respecto a la difusión de sus extremos mensajes a través de aplicaciones móviles podrían ser verdaderamente contraproducentes. El grupo Islámico se encuentra advirtiendo a los miembros acerca de posibles versiones falsas de sus apps de Android, las cuales vendrían cargadas de malware que afectaría este sistema operativo. Estas apps son acusadas de, aparentemente, espiar a los usuarios.
Si bien no está claro quién está creando las aplicaciones (además de «fuentes dudosas»), esto da a entender que al menos un gobierno está tratando de espiar la organización través de los miembros de ISIS más confiados. Esos militantes parecen no poder simplemente adherirse a las fuentes «oficiales» para estar seguros de la información que se maneja.
Esto, debido a que la mayoría de los canales oficiales de ISIS son sacados del aire, por lo que muchos de los que apoyan la causa de odio del grupo no tienen más remedio que atravesar vías no oficiales para enterarse de las acciones tomadas por el movimiento.
Este anuncio revela lo complejo que resulta a ISIS difundir su propaganda de terror, ahora que los gobiernos y las redes sociales se han dedicado fuertemente a luchar contra el extremismo y sus mensajes en línea.
En pocas palabras, la agencia no puede asumir que cualquiera de sus vías de comunicación digital es enteramente fiable o segura, ya sean aplicaciones o canales de chat; puesto que podrían estar siendo intervenidas por agentes informáticos oficiales de algún gobierno o asociación que se encuentre en su contra.
Sin embargo, tampoco se puede considerar que ISIS se esté dando por vencido, por desgracia. Tienen la opción de retirar sus esfuerzos y aceptar que el espionaje y derribos en sus comunicaciones serán parte del curso, o simplemente buscar otros medios alternativos, probablemente mucho menos efectivos, para comunicar respecto a sus planes, credos y estrategias a seguir para toda la fanaticada.


