
Expertos en seguridad han encontrado un defecto en Chrome, así como en cualquier navegador basado en Chromium, que elude la gestión de derechos digitales de Widevine de Google.

Actualmente, los más grandes medios de comunicación insisten en usar sistemas de protección contra copia en los navegadores para evitar que los contrabandistas logren robar secuencias de vídeo o streams, pero estas medidas contra la piratería no son infalibles.

La empresa comenta que están estudiando de cerca el exploit, pero que la naturaleza de código abierto de Chrome dicta que cualquier persona debería poder «crear sus propias versiones» del software que usen distintos sistemas de protección de copia o modifiquen la forma en que funciona.

No hay ninguna garantía de que otros sistemas anti-copia (como los usados por Safari de Apple o el Edge de Microsoft) sean seguros. Aun así, Google puede que tengan que cerrar esta brecha de seguridad lo mejor que puedan, si quiere mantener la confianza de la industria de los medios.